Hoy me gustaría hablaros de un proyecto muy importante para mí. Ya sé que muchas y muchos lo conocéis desde hace un tiempo y es que estamos intentando conseguir el objetivo a través del micromecenazgo en una empresa llamado Lanzanos, pero vamos al principio.   _DSC0914pp Hace unos dos años surgió la idea, a partir de muchas conversaciones, de poder enseñarle al mundo aquello que sentimos las mujeres a través de la danza, buscando así el empoderamiento de las mismas para transmitirle a todas aquellas personas que desde la distancia están observando, ya que muchas veces, ese contenido pierde significado difuminado por la técnica y estética del mismo, dejando a un lado todas aquellas sensaciones que la bailarina profesa y muestra fervientemente en cada uno de los trazos y dibujos de la danza.    

fotografía del proyecto de arte: RESILIENCIA CROMÁTICA.

fotografía del proyecto de arte: RESILIENCIA CROMÁTICA.

A partir de ahí, empezó a formarse de una idea; el proyecto que es hoy en día y al que decidimos llamarle, después de muchas vueltas, RESILIENCIA CROMÁTICA; pintando el alma. Seguíamos en la búsqueda de cómo pintar el alma, cómo empoderarse y dejar una marca a través del recuerdo, fue así que surgió la idea de concebir la danza como un gran lienzo en blanco; un sinfín de posibilidades en las que la bailarina iría desnudándose a través de los colores que siente dependiendo del lugar, la melodía y su estado emocional. Así fue como, hace ya un año, seis mujeres que han dedicado parte de su vida a diferentes disciplinas de la danza decidieron formar parte de estas 5 sesiones pintando el alma. Todavía recuerdo la primera sesión de prueba con mi gran amiga y fotógrafa amateur, Íngrid, dónde se vio inmersa entre naturaleza y colores tan vivos como su actitud ante la vida, creo que fue allí donde encontramos esa resiliencia que le daría fuerza y nombre al proyecto. Una sesión conciliadora que nos ayudó a conocer y comprender en primera persona la complicidad, energía, pasión y arte que surgen en estos encuentros. Así que después de varias pruebas empezó la aventura hace justo un año ahora… Tengo que admitir que, en las primeras sesiones, estar detrás de la cámara captando todas aquellas emociones invitaban a seguir los cromatismos y perderse en la melodía escogida. Así pues, después de algunas sesiones decidí participar bailando en una de ellas… No puedo explicar la sensación tan reconciliadora que sentí, pero sí puedo deciros que como experiencia, es algo increíble. Al verte envuelta de color emanan al exterior aquellos sentimientos y sensaciones que guardas tan celosamente en tu interior, recuperas por momentos aquellas ganas de gritarle al mundo, de romper el azul grisáceo del cielo, de abrazar y acariciar al lienzo como parte de ti y fundirte a través del cromatismo surgido de tus propias emociones. _DSC0578   En cada sesión tuvimos el placer de participar en una obra de arte en constante evolución y con diferentes sensaciones, tonalidades, melodías… Cada una de las mujeres que participó dejó reflejado en el lienzo todo aquello que su cuerpo decidió expresar en ese momento. Así que, os invito fervientemente a participar en el #crowfunding, ya sea como espectadora o espectador ( de una postal, un cuadro o una fotografía) o de participar en esta magnífica experiencia que puede llegar a ser una sesión de resiliencia cromática, atreviéndote a desnudar tus emociones en un espacio de confianza y seguridad que te permitirá descubrir un poquito más de ti o de aquellas personas con quien te apetezca compartirlo. –> Recordad que el objetivo del #crowfunding es poder llevar a cabo la exposición en diferentes ciudades y si se superan los objetivos se colaborará con la Asociación Dhides.