¿Habéis oído algo sobre el descanso del guerrero?

"Tú me trajiste paz en una vida de guerra".

“Tú me trajiste paz en una vida de guerra”.

Hace ya bastante tiempo me hablaron sobre el momento en el que un guerrero volvía a su hogar, ese momento tan especial, dónde le aguardaba su mujer para proporcionarle todos los cuidados y atenciones que precisase. Y ya en ese momento, me pareció un hábito patriarcal con un gran contenido de violencia hacia las mujeres, en el cual los hombres sometían a sus mujeres a su voluntad, fuese cuál fuese, por el simple hecho de luchar/ trabajar (fuera de casa).. no muy diferente a situaciones que encontramos actualmente, así que puestos a comparar, después de algunos siglos, casi que encontramos más lógico que pasase en aquella época… pero desgraciadamente, parece que algunas mentalidades no evolucionan.

Volviendo al tema, que me voy por las ramas, tengo que admitir que en aquel momento construí una falsa premisa de mi consideración ante tal concepto y hoy me propongo deconstruir esa idea y proponeros una nueva perspectiva.

Os cuento, y es que tiempo después de aquel primer encuentro, conseguí darle un sentido más amplio al buscar aquella parte del concepto que me atraía. Por supuesto no fue gracias a las misóginas palabras de Nietzcshe sobre tal cosa*. Sino que gracias a algunas que otras conversaciones noctámbulas y un ferviente estudio conseguí entender la amplia concepción de lo que realmente significa el descanso de la/el guerrerx. (y empiezo a ampliar conscientemente el término a ambos sexos).

A veces el mejor hombre para un trabajo es una mujer.

A veces el mejor hombre para un trabajo es una mujer.

Estamos hablando de ese momento (espacio-tiempo) en el que entramos en nuestra zona de confort y seguridad, y aporta esa serenidad que muchas veces se necesita para seguir adelante. Por eso es importante no quedarse con la simplificación del significado más básica, entendiendo la zona de confort como un espacio de comodidad y sin riesgo para el hombre, ya que va algo más allá.

Podría decirse que se acerca más a esa necesidad de cualquier persona de encontrar un espacio de reflexión, distancia y análisis de ciertas situaciones que vamos viviendo, incluso podríamos definirlo como un espacio de recuperación. Por lo tanto, se considera un espacio dónde se amplía la importancia de parar, respirar, descansar, analizar y seguir hacia delante con esa energía conseguida después de ese singular descanso. Llamémoslo como quieran; como un soplo de aire fresco, como aquél que decide marcharse a las montañas unos días a desconectar. Muchas veces, podemos asociar ese descanso a la sensación del espacio-tiempo con esa persona que te aporta toda esa serenidad y distancia del mundo que se necesita.

Por lo tanto, es un concepto alentador que no hay que asociar a la simpleza de su gramática sinó que hay que acogerlo y entenderlo cómo ese momento revelador de cualquier persona en el que cogemos fuerzas. Así pues, no dudes en buscar esos momentos que puedan darte ese sosiego que, muchas veces, necesitamos.

 

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* “El hombre debe ser educado para la guerra y la mujer para la recreación del  guerrero”.

Artículos muy interesantes con alusiones relacionadas:

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/tuinformas/reposo-guerrero-violencia-genero_436031.html

http://www.alonsofia.com/fn/nietzsche-misogino.html