Archivos: 18/07/2016

Punto G y eyaculación femenina. Parte 2.

By |

Hoy me gustaría retomar el tema de la técnica de SQUIRT y el punto G femenino ya que es un tema recurrente en muchas conversaciones sobre sexo tanto en mujeres como en hombres, con la diferencia de que muchas mujeres han oído hablar de ello pero no lo han visto ni hecho nunca, en cambio, la mayoría de hombres conocen el tema y lo han podido apreciar desde edades muy tempranas en diferentes escenas del porno. De ahí también surgen las discrepancias y perspectivas, a veces, opuestas, sobre dicha práctica. Para empezar, muchas de las cosas que se dicen es que no todas las mujeres tenemos la capacidad de eyacular, pues hablemos de ello. Exploremos, un poquito, la anatomía, aquí tenéis una imagen. colectivosfeministasdelasierrablogspot Como podéis observar en la imagen anterior, -y sino ya os lo explico yo- la eyaculación se genera en las glándulas de skene,- ahí dónde veis Punto G.- que todas las mujeres tenemos, unas más desarrolladas que otras y, por eso, unas mujeres tienen más facilidad que otras en eyacular o directamente eyaculan de forma involuntaria. Por lo tanto, de lo que se trata, es de conseguir estimular la zona hasta la eyaculación. Evidentemente, no estamos hablando de una técnica en la que siempre consigamos resultados desde el primer día, ya que no es algo fácil sino más bien cuestión de práctica. Para ello es interesante saber localizar el punto G, antes de estar estimulando ves a saber qué y pensar siempre, vaaaa si de ahí no sale nada!!! Para empezar, mi primer consejo, es poder asistir a un taller sobre este tipo de técnica, tanto si eres hombre como mujer, así podrás aprender a localizarlo, ¡que no es moco de pavo!. Esos talleres podréis encontrarlos en diferentes lugares y los hay teóricos y teórico-prácticos, estos últimos impartidos por Anahí Canela en grupos reducidos y totalmente íntimos te permitirán localizar el punto G. y conocer la técnica de estimulación para provocar un SQUIRT. Estos talleres se hacen en diferentes lugares de la península, lo encontraréis todo por Internet. Por otro lado, si preferís ser autodidactas, es importante que conozcáis la rugosidad de la zona así os permitirá localizarlo con más facilidad, hay diferentes plataformas en Internet con vídeos sobre este y muchos otros temas sobre sexo. Y ya después de la parte más teórica y de conocer dónde está, hay que aprender a practicar los movimientos, que realmente son bastante específicos y nos ayudarán a conseguir esa eyaculación muchas veces buscada. Tened en cuenta, ¡no vayamos a frustrarnos antes de tiempo!, que la cantidad de fluido depende de cada mujer y del momento en el que se practique, no tengáis en mente la imagen de las actrices porno expulsando una fuente en la que te podrías bañar, porque normalmente no conseguirás tanta potencia. Aún así, considero que es una técnica más para poder autoexplorarnos, conocernos y disfrutar de todo nuestro cuerpo y de las reacciones del mismo ante diferentes estímulos. Y ahora me diréis, – valee, muy bonito pero… ¿me sirve cualquier vibrador?,- NO! Para empezar, no hay que olvidar NUNCA que una herramienta fantástica para estimular son nuestras manos, con las que tenemos muchísima más sensibilidad a la hora de localizar nuestro pto G. Pero también, encontramos algunos juguetes sexuales exclusivamente diseñados para ello, aunque si os tengo que ser sincera, solo he encontrado uno que realmente consiga ese fin y os lo explico hoy: Os presento a OPUS Rose, un vibrador exclusivamente diseñado para estimular el ptoG femenino y que tuve la suerte de ganar, gracias a la tienda erótica Kitsch de Barcelona, en el sorteo de la Jornada de l’Orgasme Femení organizada por IESP hace unos meses. opus buena2 Este vibrador de color rosa, tiene una forma totalmente curvada que consigue acceder a la zona muy fácilmente y gracias a su punta redondeada podremos estimular con más o menos presión el punto G. para conseguir la eyaculación. Tengo que deciros que es una práctica que ya de por si, personalmente, me parece más interesante practicarla en pareja, trío o lo que guste.. no tanto en solitario, y no lo digo porque cuando se consigue eyacular es un espectáculo, ¡que también!, sino porqué a la otra persona le será más fácil manipular el vibrador, mientras que tú, mujer que estás recibiendo tal estímulo, puedas recrearte y dejarte llevar. Siempre que tenga por la mano la técnica, nunca mejor dicho, o le hayas orientado tú hacia dónde y cómo. Y, por si su forma fuese poco, tiene 8 modelos de vibración distinta para adaptar cada uno al momento que tú elijas. OPUS BUENA1   Y ya por último, me anticipo a aquella pregunta que escuchamos frecuentemente sobre el tema: ¿pero me estoy haciendo pipi? NO!! Este fluído está compuesto por suero sanguíneo que contiene sodio, creatinina, una enzima llamada fosfotasa ácida prostática (FAP), la proteína (PSA), glucosa, fructosa y también arrastra algo de orina ya que también se expulsa por el conducto urinario. Y es por eso mismo, que muchas mujeres asocian esa sensación a la de expulsar la orina y les cuesta desbloquear el proceso. Así que si eres mujer y de verdad te apetece controlar esta técnica deja los prejuicios a un lado y déjate llevar. Tened en cuenta que siempre se ha hablado, sobretodo en la cultura oriental, que las mujeres tenemos orgasmos hacia dentro, pues esta técnica permite a la mujer poder expulsar hacia fuera esa energía sexual a través de la eyaculación y, con suerte, de un orgasmo. Y digo esto, porque no es lo mismo eyacular que tener un orgasmo, y cuando practiquéis y lo consigáis, notaréis perfectamente esa diferencia. Un consejo, si practicáis y no hay manera y notáis que empieza ha haber molestias, no sigáis estimulando la zona, dejadlo estar y disfrutad de otras mil prácticas sexuales, ya volveréis a probar en otro momento, ya que sino podemos llegar a dañar la zona y inflamarse. ¡No seamos brutxs y a disfrutar!! Y siempre;  el placer es mío.

Hablando de tamaños y formas. (post del antiguo Blog)

By |

Son bastantes las dudas y preguntas que les surgen a muchas mujeres sobre la forma y tamaño de su vulva (que no vagina, no vayamos a confundir).. Total, esas dudas han llevado a cuestionarme el porqué de ello; inseguridades y disconformidad con nuestros genitales femeninos. ¿Es un poco como la importancia que muchos hombres le dan al tamaño de sus penes? ¿O simplemente nos gusta lo que no tenemos, como aquella persona que tiene el pelo liso y lo querría rizado y a la inversa? Pues creo que la respuesta “cabalga por otro sendero” como diría un buen amigo. Digamos que nos podemos declinar por lo que constituye la base de esas inseguridades y es que, la sociedad impone ciertos estereotipos y no solo cuando hablamos de tallas de tetas y culos, vayamos algo más allá. Entendamos que actualmente, la educación sexual que recibimos tanto mujeres como hombres, una gran parte del sustento, la sigue formando la pornografía y todo aquello relacionado con un ámbito en el que predomina el machismo y los cuerpos irreales, tan irreales son esos pechos tersos en forma de globo, como esos genitales “perfectos”. Y ahora, vayamos al tema de la “perfección”. Teniendo en cuenta lo anterior, disponemos de unos recursos mediáticos que proyectan, de forma irreal, aquellos deseos y metas que serán impuestas de manera inconsciente y que perturbarán la visión y perspectiva de nuestros cuerpos. Por lo tanto, buscando la perfección nos alejamos sin lugar a dudas del cuerpo real de las mujeres, inclusive de sus genitales, como de cualquier otra parte de nuestro cuerpo-¡claro!-. Desafortunadamente este fenómeno provoca en demasiadas mujeres una sensación de inseguridad ante sus genitales, algo que muchas veces, de forma simultánea, constituye un importante obstáculo a la hora de relacionarse sexualmente y, por defecto, de conseguir disfrutar plenamente de este tipo de relaciones (y aquí ya nos adentraríamos en el ámbito de la autoestima sexual). Después de muchas consultas de este tipo, una de las primeras cosas que me vienen a la mente es empezar a educar sexualmente con un porno real, diferente, dónde cada persona pueda sentirse identificada o atraída por una belleza real, que rompa los estereotipos fijados, y para ello, ya empezamos a tener ciertas directoras de porno que están haciendo un gran trabajo y que consiguen llegar a ese público, muchas veces femenino. Y ahora me diréis, ¿educar? ¿a quién? A la sociedad señoras y señores ¡que hace mucha falta! Empezando por las niñas y niños en sus primeros años de vida, pasando por la infancia y la fantástica y floreciente adolescencia, porque quieran o no sus queridas familias, conocerán el mundo del sexo, de la erótica, de la pornografía y de mucho más, porque forma parte de nosotrxs, de todxs. Y ahora, cuando hayan bajado las manos de la cabeza, también les diré que los adultos debemos desaprender mucho, muchísimo y volver a reemprender una mirada crítica y perseverante ante las imposiciones que consiguen excluir la diversidad de los cuerpos y por defecto de la sexualidad humana. Y, recordemos, la educación sexual es un hábil recurso para conseguir tal meta. Por otro lado, y volviendo a genitalizar la argumentación, me gustaría relacionarlo con el concepto de diversidad, -puesto que de ahí vienen los delirios iniciales-. Hay que tener en cuenta que tanto el color, como el tamaño, como la forma de los genitales son diferentes, y no hay uno mejor que otro. De hecho, siempre se puede sacar la parte positiva al “asunto” (palabreja paterno-filial con connotación sexual que contaré en otro post, seguro..), puesto que la forma de nuestros genitales pueden facilitar la estimulación de unas zonas erógenas u otras, de manera similar pasa con los genitales de un hombre; ya que dependiendo del tamaño u forma del pene; tanto con juegos sexuales como con penetración, podremos estimular ciertas zonas. Así que el consejo es aprovechar todos los centímetros de nuestra piel, que para eso son nuestros. Y por eso aquí os dejo una imagen sobre los diferentes tipos y formas y así podáis ver lo natural y real de la diversidad. Os adelanto que son fotografías del gran trabajo de Jamie Mc Cartney llamado “La gran muralla de las vaginas” (mi única puntualización del proyecto es la confusión de la palabra vagina (órgano genital interno), cuando debería ser vulva (órgano genital externo), pero aún así es un fantástico trabajo). descarga Ah! No olvidéis pasar también por el twitter de Ivaginarte ((@vgnBCN) y acabar de convenceros de que la belleza también está en los ojos de quien observa y que cualquier forma puede llegar a ser arte. Como siempre, el placer es mío.

Go Top